Sunday, 05 de November de 2006
Su carta de presentación difícilmete puede ser mejorable y disipa cualquier tipo de duda: apabullante victoria ante cientos de aficionados en el derby oriolano por ¡cero goles a cinco! ¡en el feudo del ‘San Antonio El Rabaloche’!, uno de sus máximos rivales de cara a luchar por los primeros puestos de la tabla clasificatoria. Los goleadores amarillos fueron Antonio, Rául, Julián, Pineda y Vivi; no hay peor cuña que la de la propia madera.
Brillante y magnifico encuentro el disputado el pasado domingo en el Polideportivo ‘El Palmeral’ de Orihuela por parte del ‘Ciudad de Orihuela’ ante el ‘San Antonio El Rabaloche’ que se saldó con una clara, rotunda y contundente victoria del equipo visitante por cero goles a cinco.
Ambos equipos se presentaban en el derby encaramados en los primeros puestos de la clasificación, si bien a priori el equipo amarillo parecía ser ligeramente favorito, pese a jugar fuera de casa. Pero, en ningún caso, ni los más optimistas esperaban una goleada tan clara. Lo que sí se aguardaba, y así aconteció, es que las dos formaciones salieran al campo dispuestas a luchar, a pelear, a dejarse la piel si era preciso. Es de esos partidos que más bien parecen una “guerrilla”: caras pintadas de negro, ropas de camuflaje, y cuchillos entre los dientes…
Comenzó el choque de manera trepidante con dos claras ocasiones de gol, una para cada equipo: la del ‘San Antonio El Rabaloche’, muy clara, se produjo tras la falta de entendimiento entre la defensa y el portero, circunstancia aprovechada por Ismael para hacerse con el balón, quien a puerta vacía, aunque bastante escorado, lanzó el balón fuera. Por su parte, la ocasión del ‘Ciudad’ fue un balón largo que llegó a Julián se adentró en el área pero se entretuvo en el último momento y el defensor local pudo despejar el balón. El partido prometía.
En este toma y daca que se convirtió el partido en los primeros momentos del mismo, el gol visitante no tardó en llegar: un corner bien lanzado por José Manuel y mejor rematado por Antonio, que de tiro cruzado batió al meta local. Sólo había transcurrido siete minutos.
A partir de este momento, el ‘Ciudad de Orihuela’ empezó a controlar el partido, si bien el ‘San Antonio’ creaba cierto peligro a balón parado, sobre todo. Pero fue de nuevo, la squadra amarilla quien pudo aumentar su ventaja en el marcador por mediación de Julián, quien, tras una brillante jugada individual pegado a la línea de fondo, se plantó sólo ante el portero adversario, no acertando a batirlo. Además, los peligrosísimos lanzamientos a balón parado ejecutados por el interior zurdo José Manuel, fundamentalmente corners, ponían al borde de la taquicardia al equipo y a la afición local.
Sin ninguna novedad reseñable más se llego al tiempo de descanso. Las espadas seguían en todo lo alto; el partido estaba abierto.
La segunda parte comenzó con un tímido intento del ‘S.Antonio’ por hacerse con el control del partido con un par de llegadas al área sin apenas peligro. Pero fue un espejismo, ya que el ‘Ciudad’ marcó tres goles en ocho minutos que destrozaron las esperanzas rabalocheras. El 0-2 fue obra de Raúl que se encontró un balón al borde del área, lo controló, miró y lo colocó justo al lado contrario del guardameta local. Golazo con dedicatoria incluida.
Cuando aún se estaba celebrando el 0-2, llegó el tercer gol de los amarillos, obra de Julián, que enganchó un balón suelto dentro del área y la clavó en la escuadra de la portería rival. El 0-4 fue obra de Pineda en jugada personal quien tras irse de dos defensores definió con calidad ante la salida del portero.
A partir del minuto veinte de la segunda mitad el ritmo del partido decayó debido a los numerosos cambios realizados por ambos equipos, y sobre todo, a las marrullerías del equipo local, siempre con el árbitro como aliado. Sin embargo, todavía hubo tiempo para que los jugadores del ‘Ciudad’ redondearan el marcador y pusieran un broche de oro al partido con la consecución del quinto gol de la mañana, haciendo bueno el dicho taurino de que no hay quinto malo. Su autor fue Vivi quién lanzó una falta desde la frontal del área que tocó en un defensor desviando la trayectoria del balón y despistando al portero rabalochero.
Ocho minutos antes de que se cumpliera el tiempo estipulado como reglamentario, el árbitro pitó la finalización del partido, más preocupado por cuestiones ajenas que por el propio encuentro.
En resumen, gran partido del ‘Ciudad’ el que disputó este domingo en el Polideportivo ‘El Palmeral’ con gran afluencia de gente en la grada y que tras su victoria se aúpa a los puestos más altos de la clasificación. |